o cómo el diseño de interiores resulta una herramienta imprescindible para individualizar los procesos de enseñanza

Desde la rEDUvolution, una de las principales propuestas que hacemos para llevar a cabo el cambio de paradigma en educación consiste en la personalización de los procesos de enseñanza aprendizaje en oposición a los procesos de estandarización.

Siendo conscientes de que “Lo que los profesores enseñamos no es lo que los estudiantes aprenden” (Acaso, 2013) y que el inconsciente juega un roll definitivo en la selección y almacenamiento de información, tenemos que aceptar que del aprendizaje hemos de pasar a los aprendizajes ya que cada persona, en cada situación, dependiendo de su biografía, creatividad, experiencia y carácter, modifica por completo el proceso de construcción de conocimiento que es radicalmente diferente de un individuo a otro.

Lo que realmente ocurre en un aula, en una conferencia o en cualquier otro proceso que suceda en un contexto educativo, es que cada participante reinterpreta de forma absolutamente personalizada la información y, tal como ocurre en la magnífica ilustración de Cem que mostarmos un poco más abajo, lo que para una persona puede representar una flor, para otras personas puede significar un caballo, un pulpo o un avión.

Cem

La neuroeducación y la psicología nos dicen que la clave para que la información se convierta en conocimiento es la calidad de urdimbre de conexiones, tal como han representado en la siguiente ilustración los integrantes de la empresa Gapinvoid.com. Sin esa trama de líneas que conectan los nodos de información, ésta no puede convertirse en conocimiento. Y esta trama se forma en nuestro cerebro de manera personalizada, de manera tan particular e individual como son las biografías de cada uno de nosotros.

Gapinvoid.com

Para individualizar los procesos de enseñanza aprendizaje hay muchas cosas por hacer y una de las de mayor importancia y, que al mismo tiempo, menos se tiene en cuenta dentro de las ciencias de la educación, es la influencia del diseño de interiores.

Las aulas deben de dejar de ser lugares estandarizados que obliguen a los participantes a establecer una posición igual para todos ellos (imaginemos el aula tradicional en la que cuarenta estudiantes permanecen sentados en la misma postura durante las ocho horas del calendario escolar), y transformarse en lugares que ofrezcan la posibilidad de que los cuerpos de los participantes adopten posiciones distintas, esas posiciones que ratifican su individualidad.

Los espacios educativos del siglo XXI han de proporcionar a la comunidad educativa la posibilidad de utilizar diferentes ambientes y zonas de trabajo que les posibiliten el desarrollo de distintas metodologías a lo largo de su jornada ya estemos en el escuela, en el instituto o en la universidad. Los ejemplos que presentamos a continuación están diseñados y producidos por Rosan Bosch Studio en el colegio Vittra Telefoneplan en Estocolmo y en el Liceo Europa en Zaragoza, bajo la premisa de que el diseño de interiores es una herramienta para el cambio, en este caso, para el cambio de paradigma en educación.

Manos arriba: zonas de aprendizaje en movimiento

Vittra Telefonplan, Estocolmo. Rosan Bosch Studio 2011

Tanto en el interior como en el exterior de cualquier espacio educativo, han de proporcionarse zonas que estimulen el movimiento. Correr y saltar, acciones naturales en el ser humano especialmente en la infancia y en la adolescencia, están prohibidas en el interior de muchos contextos de aprendizaje y se realizan en espacios exclusivos dentro del horario establecido para lo denominado como educación física. La mal denominada educación física, ha de contemplarse como una actividad transversal que se desarrolla en todo momento y todo lugar porque sencillamente no podemos desligarnos de nuestro cuerpo. Por esta razón, no podemos instar a los estudiantes a moverse tan solo en el gimnasio y en el patio, sino que han de moverse en cualquier momento y en cualquier lugar.

Cuevas cerradas y abiertas: zonas de aprendizaje en modo relax individual

Liceo Europa, Zaragoza. Rosan Bosch Studio 2016

En otros momentos del día, esos mismos estudiantes necesitan reconectar consigo mismos, parar, tumbarse y concentrarse, y esto es algo muy complicado de conseguir, por ejemplo, en una universidad. Para lograr este objetivo, Rosan Bosch Studio ha desarrollado una tipología de espacio de aprendizaje denominada Cueva: un espacio unipersonal, construido sobre la idea de rincón (tal como ocurre en el método pedagógico denominado Rincones de Aprendizaje) y que logra de alguna manera representar un ambiente privado en el espacio público. En la mayoría de los casos, para lograr este objetivo se necesitan superficies blandas, texturas rugosas y colores que inviten a este proceso de reconexión personal.

Vittra Telefonplan, Estocolmo. Rosan Bosch Studio 2011

Estas Cuevas pueden ser cerradas o abiertas porque muchos estudiantes (entre los que me encuentro), en este proceso de reconexión quieren estar solos pero, al mismo tiempo, poder sentir la presencia de sus compañeros al alrededor, en un especie de semi/aislamiento muy parecido a lo que ocurre en las cafeterías, bares y otros lugares de ocio.

En las Cuevas, los estudiantes posicionan sus cuerpos de maneras muy diversas utilizando el suelo en muchos casos como lugar de trabajo, un suelo en el que los materiales y las texturas son absolutamente relevantes tal como ocurre en los espacios diseñados por María Montessori.

Fuego de campamento: zonas de aprendizaje en pequeño grupo

Vittra Telefonplan, Estocolmo. Rosan Bosch Studio 2011

Primero nos hemos movido, hemos reconectado y ahora nos toca desarrollar un proyecto con nuestros compañeros y puede que algún profesor. Para esta actividad necesitamos una estructura mediante la que podamos vernos las caras en vez de vernos las nucas, como si estuviésemos de excursión alrededor de la hoguera.

Cima de la Montaña: zona de aprendizaje en gran grupo

Y, para terminar, puede que durante el horario escolar sea necesario escuchar a alguien, bien a un grupo de estudiantes que están presentando un proyecto bien a un grupo de profesores. En este caso, lo mejor es sacar las mesas y las sillas del almacén porque las mesas y las sillas, como acabamos de ver, no son siempre necesarias.

Vitra Södermalm, Estocolmo. Rosan Bosch Studio 2015

Los entornos que acabamos de ver posibilitan a los estudiantes de estos elegir dónde quieren y estar y para qué, por lo que la autonomía y la libertad de elección acrecientan las posibilidad de desarrollar sus procesos de aprendizaje de manera individual así como de conectar con sus biografías, sus experiencias, sus ritmos y su percepción física y corporal.

En todos los espacios que hemos analizado, el diseño de interiores está al servicio del aprendizaje en vez de que ocurra al revés. La flexibilidad, la variedad y la experiencia estética contemporánea, determinan niveles de motivación muy distintos a los que suscitan otros diseños respetando las características de los individuos que viven dichos espacios, y potenciando sus formas de aprendizaje. Individualizar la enseñanza pasa definitivamente por repensar los espacios y entender que no existe el Aprendizaje sino los Aprendizajes múltiples y que, por lo tanto, el diseño de interiores es una herramienta fundamental para transformar los espacios educativos.