¿Qué es la innovación educativa?, se preguntaba Francisco Imbernón en 1996, un momento, decía él entonces, de “vertiginoso cambio social, económico y tecnológico” (En busca del discurso educativo. Buenos Aires. 1996)

Necesitamos, decía Imbernón, una nueva forma de ver la enseñanza que responda a una nueva educación caracterizada por la incertidumbre, la complejidad y la diversidad. Reclamaba Imbernón innovación educativa, a pesar de que ya entonces se quejaba de la “descafeinización” del término debido a su profusa y confusa utilización.

20 años después seguimos hablando mucho de innovación educativa. Me atrevería a decir que más incluso que antes. 20 años después en SantillanaLab nos hemos vuelto a preguntar ¿qué es la innovación educativa?. ¿Por qué es importante la innovación educativa?, ¿por qué tenemos que innovar?, ¿para qué innovamos?, ¿a dónde nos lleva la innovación? y ¿para quién innovamos?. Hemos querido saber ¿quién debe innovar?, ¿quién debe participar en la definición de los procesos de innovación? y ¿cuánta innovación necesitamos?. Saber si cuando hablamos de innovación nos referimos a una innovación en mayúsculas que cambia radicalmente el centro educativo o de pequeñas innovaciones que van transformando poco a poco la realidad. Y, por supuesto, nos hemos preguntado también por las barreras a la innovación. Por saber, entre otras cosas, ¿a qué elementos de la cultura escolar se enfrenta un proceso de innovación?. Y a quien.

“El futuro no se puede predecir, sino que se tiene que construir, y nuestra actitud debe ser la de afrontarlo de una manera activa. El planteamiento de preguntas puede ser más importante que la búsqueda de las respuestas correctas”, recomendaba Maija Berndston soñando en el futuro de las bibliotecas (Bertelsmann. 2015) y nosotros le hemos hecho caso.

Os dejamos con unas cuantas preguntas más y con una sola respuesta. La que nos da el mismo Imbernón a la cuestión inicial: “La innovación educativa es la actitud y el proceso de indagación de nuevas ideas, propuestas y aportaciones, efectuadas de manera colectiva, para la solución de situaciones problemáticas de la práctica, lo que comportará un cambio en los contextos y en la práctica institucional de la educación” (Buenos AIres, 1996).