“No son las metodologías, ni los espacios…son la personas”
Ángel Serrano

“Educamos personas, cambiamos el mundo”.
Mar Martín Murga

“No aprenden más, aprenden mejor”
Carlos Arrieta

“Si estás desesperado es más fácil soñar a lo grande”
Óscar García

¿Cómo podemos transformar la educación para hacerla más relevante y adecuada a nuestro entorno y a nuestros tiempos? ¿Cómo debe ser la escuela en la sociedad del aprendizaje?

¿Qué es un centro educativo innovador? ¿Qué caracteriza a un centro innovador?, ¿para qué innovamos? ¿para quién innovamos? ¿Cuáles son las dimensiones de la innovación en un centro educativo? ¿Cómo iniciar y desarrollar un proceso de transformación en un centro educativo?
¿Quién debe innovar?
y ¿quién debe participar en el proceso de cambio? ¿Quién debe liderar ese proceso de innovación?

¿A qué retos o dificultades nos enfrentamos a la hora de innovar en un centro? ¿Cuáles son las principales barreras? ¿A qué elementos de la cultura escolar se enfrenta un proceso de innovación? Y, al contrario, en cuáles de esos elementos   nos podemos apoyar para promover el cambio? ¿Qué es clave para superar estos problemas? ¿Qué apoyos son imprescindibles?

p5-13-05-16

Sabemos que el contexto es fundamental y que cada centro debe desarrollar su proyecto. Un proyecto educativo que responda a las necesidades de la sociedad de hoy pero que también esté acorde con las circunstancias particulares de cada centro, sus problemáticas, sus necesidades, su entorno. Un proyecto que responda a sus alumnos,  a sus docentes y a su comunidad educativa.

Por eso es tan difícil regular la innovación. Por eso no funcionan las recetas pretaporter, ni se puede paquetizar, ni serializar. No hay un kit único y universal para la innovación. No hay una única ruta para la transformación educativa. La innovación educativa es artesanal y es particular. Por eso no sirve importar modelos. No hay soluciones totales. La innovación exige personalización. 

Pero al mismo tiempo no nos resistimos a creer que cooperar, dialogar, enfrentar opiniones y hablar sobre proyectos concretos es el mejor camino para la transformación educativa. Que es necesario conocer de primera mano las experiencias de innovación de centros educativos que ya están embarcados en procesos de transformación. Que es imprescindible escuchar a quienes ya lo están haciendo. Que es importante compartir y construir con otros docentes el sueño de mejorar nuestra escuela.

Para innovar necesitamos compartir, hablar en voz alta, aprender de y con otros. La transformación educativa es un asunto de todos. Y aunque parezca paradójico y contradictorio, no queremos renunciar a diseñar itinerarios viables, globales y sistémicos para la mejora de cualquier escuela. No queremos dejar de lado la idea de un kit para la transformación. Un kit, eso sí, que no ofrecerá respuestas sino preguntas. Un kit que será algo así como una máquina de hacer preguntas.

p4-13-05-16

Por eso el pasado 7 de abril empezamos nuestra primera sesión de #santillanaLab preguntando, escuchando y compartiendo. Por eso preguntamos a Mar Martín Murga, Óscar Martín, Ángel Serrano y Carlos Arrieta que nos hablaran de sus centros y de sus procesos de cambio. Que nos contaran ¿cuáles son las características básicas de su centro? ¿cuáles son las características que identifican el éxito del proyecto de centro? ¿Cómo ha sido el desarrollo que ha permitido llegar hasta el éxito del presente?, ¿qué retos o dificultades han encontrado?, ¿qué ha sido lo más difícil?, ¿cuáles son las principales barreras al cambio?, ¿qué fue clave para superar problemas?, ¿qué apoyos son imprescindibles?, ¿cómo se habían involucrado sus profesores en el cambio? ¿Cómo había respondido la comunidad educativa? y que nos dieran consejos sobre cómo hacerlo.

Mar Martín Murga nos habló de objetivos estratégicos, de misión y visión, de modelo de gestión integral, de planificación estratégica, de colocar al alumno realmente en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje. De algo tan deweyano como educar en la vida y para la vida. De educar personas para cambiar el mundo, de aprender a aprender y durante toda la vida como la gran competencia a promover. Nos habló de la necesidad e importancia de constituir equipos base para el cambio. De la formación necesaria tanto para los equipos directivos como para el claustro y las familias. De la importancia de establecer un proceso continuo e iterativo que vaya desde la planificación al aula y del aula de nuevo a la planificación. De la idea de estar siempre, de alguna manera, en proceso de implantación y de tener cuidado con el “empacho de proyectos”. Nos trasladó el concepto de infusión del cambio. La idea de ir poco a poco. Digiriendo con calma. De la Unidad de Programación. De que el “éxito” en el cambio exige al final una correcta combinación de planificación, liderazgo, personas, recursos y acción.

p3-13-05-16

Óscar Martín, Director del colegio público Santo Domingo de Algete, nos habló de la curiosidad como eje del aprendizaje, de  crear y de comunicar lo que se crea. Del concepto de rueda del aprendizaje: investigar, crear, comunicar. De interdisciplinariedad. De alumnos que fijan sus retos de aprendizaje. Y de conocimiento libre, abierto y compartido. De una comunidad educativa que comparte y forma parte del proceso de aprendizaje.

Carlos Arrieta, por su parte, dirige un IES en un “pequeño” pueblo de la Comunidad de Madrid que ha pasado de ser la tercera opción en la elección de los padres a tener lista de espera. De 120 alumnos a 900 en 4 años, incorporando el primer ciclo de ESO. Para Carlos el primer paso es asumir la necesidad del cambio, de adaptarse a la realidad y de hacerlo desde dentro, definiendo un perfil propio, un carácter de centro. De buscar la calidad del centro pero antes hacer una reflexión de qué es la calidad. De preguntarse en cada caso el por qué de la escuela y de una institución educativa. Y en su definición encontramos un acertado equilibrio entre liderazgo y autonomía y un proyecto de centro que debe responder a las  necesidades del entorno, que necesita unos recursos y se debe gestionar desde un modelo de organización y que debe siempre retroalimentarse como en el caso de Mar del análisis y la evaluación. Su proyecto de centro busca la diversidad, la innovación, la integración y el dinamismo.

Cuando llega el momento de identificar las principales barreras al cambio, Carlos Arrieta destaca la inestabilidad del modelo organizativo (normativa, plantillas,..), el miedo al cambio y al riesgo de la comunidad educativa en general y la asimetría en el compromiso frente al cambio en la comunidad educativa, especialmente, nos dice, entre los docentes.

Para Arrieta, los ejes para el cambio serían liderazgo, autonomía, planificación, evaluación, renovación metodológica, comunicación y coordinación y las claves del éxito serían el equipo profesional, el liderazgo pedagógico y organizativo, análisis continuo y apertura y transparencia.

p6-13-05-16

Ángel Serrano, Director de Escuelas Piquer, nos relató el proceso de transformación de un centro concertado situado en el barrio de Ventilla en Madrid, con una gran diversidad en sus aulas que ha supuesto un  gran reto educativo frente a la que han actuado con un profundo proceso de renovación pedagógica, basado en el aprendizaje por proyectos, la resolución de problemas reales, la flexibilidad y la autorregulación del estudio, entre otros aspectos. Ángel Serrano insistió también en la importancia de atender al contexto concreto y en adaptar el proceso de enseñanza/aprendizaje a las necesidades del alumnado y a un a realidad muy dinámica. Trabajan abordando caso a caso, evaluando las necesidades psicopedagógicas y sociales del alumnado. Uno de sus grandes apuestas para responder al reto de la diversidad son las aulas Cooperativas Multitarea en las que no existen asignaturas ni libros de texto; las mesas y las sillas ocupan el espacio en forma de círculos, rectángulos o cuadrados; tres profesores/as participan simultáneamente en el aula; los horarios son flexibles; y 50 estudiantes aprenden significativamente a través de una mayor interacción con su tutor/a, resto profesorado y de los propios compañeros.

p2-13-05-16

En esta metodología es clave el papel del profesor/a que además de su labor docente tradicional debe facilitar claves para el desarrollo personal y manejar diferentes técnicas y estrategias para el estudio. Para ello, el equipo de profesores recibe una formación continua y asume un nuevo rol en el aula que permite una mayor interacción con los/as estudiantes.

Cuando pusimos junto todo lo que nos dijeron Mar, Óscar, Carlos y Ángel en un panel y tratamos de agrupar esas ideas en grandes dimensiones o ejes para el cambio educativo surgieron de nuevo la importancia de tener claro el por qué educamos, de tener visión y proyecto educativo, de liderazgo en la organización y de tener un modelo de organización y de gestión del cambio.
Hablamos mucho de la importancia para el cambio de las personas y del trabajo en equipo. Y de que los procesos sean cíclicos, alimentándose siempre del análisis, la evaluación y la reflexión.

Y que la innovación y el cambio debe ser la respuesta a necesidades concretas, liderada por personas comprometidas y ejecutada por toda la comunidad educativa.

Y cuando al final nos pusimos a trabajar en equipo y a tratar de responder de nuevo a las preguntas iniciales sobre las dimensiones de la transformación educativa y cómo podría ser este proceso de transformación educativa de un centro obtuvimos 7 ideas fuerza: la importancia del contexto, la necesidad de proyecto, el alumno como motor, la evaluación, la formación y el desarrollo profesional, el cuestionamiento del currículo y de las metodologías y los beneficios de la comunicación con la comunidad educativa.

Ideas fuerza que se mezclan y se confunden con las dimensiones de la transformación: análisis de las necesidades, objetivos, planificación, proyecto, visión, liderazgo, formación, desarrollo profesional, revisión del currículo, metodologías, evaluación.

p7-13-05-16

Y con el propio proceso de cambio, donde se revela como imprescindible el que éste sea un proceso abierto, transparente, participado, compartido y comunicado a la comunidad educativa y que los alumnos no solo estén en el centro sino también se incorporen como impulsores y agentes del cambio.

A aprender se aprende haciendo. A innovar se aprende innovando. Hagamos. Innovemos. Hagámoslo entre todos.